martes, 26 de noviembre de 2013
Médicos sin fronteras, pero con límitesi
Podría escribir sobre lo bueno de la medicina y lo gratificante que es para la vida de un doctor que claro que lo es y tiene muchas cosas buenas. Pero no tendría impacto, y es necesario un mínimo golpe para mover las cosas y generar un cambio.
Es por eso que he de mencionar lo malo. Las 72a 104 horas de trabajo a la semana, con un salario promedio de 20 pesos la hora, sin sumar las horas de tráfico que conlleva llegar a cualquier trabajo, y quitando las horas de estudio necesarias. El despertar con una melodiosa voz de una enfermera "doctor llego paciente" con tono de Ross de monsters inc, eso si hubo tanta suerte como para poder dormir, sino la siguiente tarde garantiza horas muertas por dormir, y por lo tanto desajustes en el horario.
De como hay horarios de comedor que coinciden con las horas de mas trabajo, por lo que el ayuno es inevitable, aunque la comida es mala, y generalmente hipercalorica desabrida, es eso o terminar a la 1 de la mañana buscando un super de 24 horas que tampoco es lo mejor del mundo.
El evitar ir al baño durante horas por tener otras cosas que hacer, aunque total ni comiste y mucho menos beber agua.
Compartir cuarto con diferentes personas que roncan, hacen ruido, y compartir baño con desconocidos que de hecho por esas cosas se vuelven de confianza.
Y en ese tiempo llegan los pacientes oportunos que a las 3 de la mañana recordaron que llevan 8 dias con una molestia, o fiebre que llega sin fiebre porque ya hizo efecto el paracetamol, o exigiendo antibiotico porque ellos consideran que es lo que necesitan.
O esforzarte al máximo por un paciente que al final ignora la recomendación que das, critica tu trabajo sin saber que hay en tu vida.
Dar todo por un paciente, sacrificar tu vida personal y todo lo que tienes. Sentir tanto dolor cuando un paciente se muere, y que nadie entienda. Que tu pareja, familia, amigos no te entienda, y que te abandone, por no tener tiempo para ellos, por haber luchado por un paciente. O peor que la familia del paciente te reclame y demande, aunque de verdad hayas luchado hasta el final.
Que en cada compresión para revivir a alguien pongamos nuestra vida entera, hasta lastimarnos a nosotros mismos por hacerlo. Darles nuestra respiración literalmente. Y aun asi, los pacientes se preguntan porqué cobra un doctor, por qué no atienden rápido, incluso si sus necesidades son menores que la de otro paciente moribundo junto, por qué no van doctores a los pueblos reconditos dónde terminan asesinados o violados. Porque los médicos no comen, no duermes, no se enferman.
Para los medicos, la medicina actual es como querer mucho a alguien que termina asesinando todo lo demás que queremos, aislandonos, y poco a poco desgastandonos hasta la locura.
Y nosotros nos preguntamos, por qué ustedes pacientes no cuidan a sus médicos para que nosotros podamos salvarlos con toda la pasión y voluntad que tenemos.
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